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¿Se puede Frenar a tiempo el Glaucoma?

ojo

 

El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico y puede acabar en ceguera permanente, pero apenas manifiesta síntomas, por eso son clave las revisiones del oftalmólogo para detectarlo a tiempo.

Según organizaciones internacionales de la salud, millones de personas actualmente padecen glaucoma, pero la mitad e estos no lo sabe. Conocer el trastorno y hacer controles periódicos de la vista es obligado para detectarlo en un estadio inicial y evitar que vaya a más.

El interior del ojo alberga un líquido que se llama humor acuoso y cuya función es mantener la salud ocular. Si el sistema de drenaje del líquido funciona correctamente, este no se acumulará y la presión intraocular no aumentará. Pero si el mecanismo falla, el líquido no podrá salir, se concentrará en el interior y aumentará la presión del ojo pudiendo dañar el nervio óptico y provocando el glaucoma.

Los síntomas iniciales te alertan de que “algo pasa”.

-FALSO-

El comienzo de la enfermedad no produce ni dolor, ni pérdida de visión, ni ningún otro síntoma, por lo que las revisiones anuales con el oftalmólogo son muy importantes para su detección precoz. La pérdida de visión suele afectar al principio al área lateral (como si vieras a través de un túnel) para afectar luego a la zona central y acabar perdiendo por completo la vista. Cuando aparecen los síntomas significa que la enfermedad ya está avanzada.

Puede “atacar” a los dos ojos a la vez.

-VERDADERO- 

 El glaucoma se puede desarrollar en un ojo o en ambos, siendo más frecuente qué ocurra el último escenario.

Es una enfermedad de “mayores”.

-FALSO-

El glaucoma puede afectar apersonas de cualquier edad, incluso a los bebés, si bien es cierto que, según estudios realizados a nivel internacional, el riesgo aumenta a partir de los 60años y se duplica a los 70.

foto de ojo con Glaucoma

Factores que influyen en su aparición.

Aparte de la edad, la herencia genética también influye, por lo que si en tu familia existen antecedentes de parientes con glaucoma, el riesgo aumenta. Además, los diabéticos y las personas que toman corticoides durante mucho tiempo son más propensos. También existen otros factores que favorecen la aparición de glaucoma.

Las cataratas favorecen su desarrollo.

-FALSO-

Las cataratas y el glaucoma son dos enfermedades graves del ojo que suelen afectar con mayor frecuencia a personas de edad avanzada y que pueden producir ceguera pero que no están relacionadas entre sí. En el glaucoma hay pérdida de visión por daño en el nervio óptico, lo cual es irreversible, y en la catarata lo que se afecta es el cristalino, pudiendo ser revertido mediante cirugía, tratamiento que sí puede afectar la presión intraocular sin que ello signifique que vaya a originar un daño permanente ni que vaya a producir un glaucoma.

Si llevo gafas tengo más posibilidades de que aparezca.

-VERDADERO- 

Sufrir miopía alta o magna (tener más de 8 dioptrías, aproximadamente) predispone a padecer algunas enfermedades oculares como el desprendimiento de retina y glaucoma, entre otras.

El desprendimiento de retina es un factor de riesgo.

-FALSO-

No se ha demostrado que los pacientes que han sufrido un desprendimiento de retina sean más propensos a padecer glaucoma.

  ¿EL GLAUCOMA SE CURA?

Se puede recuperar la vista perdida.

-FALSO-

Lo fundamental es que se detecte a tiempo, esto es, antes de que aparezcan los síntomas. Y eso se consigue solo con visitas regulares al oftalmólogo, sobre todo si se “se cuenta” con alguno de los factores de riesgo expuestos. Ten en cuenta que la visión que se pierde no es posible recuperarla con ningún tratamiento. La terapia con colirios demora el progreso de la enfermedad. Suele ocurrir que, con fármacos no se puede controlar o no es tolerado por el paciente, entonces se pasa a la cirugía o al tratamiento con láser, (trabeculoplastia) o incluso a la combinación de ambos, pero el fin de cualquiera de ellos no es hacer que el paciente vuelva a ver sino proteger la vista que le queda.

Es más frecuente en hipertensos

Aunque podría prestarse a confusión, la tensión arterial y la ocular son dos cosas distintas. Sin embargo, se sabe que el glaucoma puede tener un origen vascular, por lo que es más frecuente que un hipertenso lo desarrolle. No hay que olvidar tampoco que, aunque la mayoría de los pacientes con glaucoma tienen la presión intraocular alta, hay quien lo padece sin un aumento de tensión en el ojo (glaucoma de baja tensión). De la misma manera que hay personas que. con la presión intraocular elevada, no llega a dañarse el nervio óptico.