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El peligro de las dietas relámpago

dietas relámpago

En lo que respecta a bajar de peso muchos de nosotros probablemente hayamos escuchado o leído de las dietas relámpago en las cuales se pueden encontrar toda una variedad de alternativas alimenticias como la dieta de la piña, del repollo, del atún o de la sopa.

Sin importar en qué alimento se enfoquen todas estas “dietas” tienen la finalidad de, supuestamente, causar una pérdida de peso de al menos un kilo por semana.

Muchos acuden a estos métodos poco convencionales de adelgazar mayormente durante fechas especiales en las cuales quieren lucir esbeltos cuando llegue el momento de presentarse en una fiesta o reunión ante amigos o familiares. No obstante, es importante que seas consciente de las consecuencias y amenazas implícitas en someterte a una dieta relámpago si estás considerando explorar esa alternativa.

Por lo general las dietas relámpago desechan por completo conjuntos de alimentos además de caracterizarse por ser altamente hipocalóricas generando una sensación de hambre perpetua. El perjuicio que causan las dietas relámpago a pesar de su aparente efectividad es que en esa pérdida de peso, más que grasa, lo que en realidad se pierde es agua y masa muscular.

Estas dietas relámpago, de manera errónea, fuerzan al cuerpo a ajustarse a una escasa ingesta de calorías generando una reducción del gasto calórico lo que activa una alarma en tu cuerpo haciendo que este reprograme el metabolismo y lo haga más lento en un esfuerzo por aprovechar en lo posible las pocas calorías que recibe.

A largo plazo, esto sólo conduce a un inevitable aumento de peso del cual luego resulta difícil deshacerse debido a la pérdida considerable de masa muscular que convierte el proceso de quemar la grasa en todo un desafío

Efectivamente, muchas de las dietas para adelgazar establecen como norma ingerir alimentos un determinado número de veces al día a fin de causar efectos en el metabolismo acelerando.

Otra desventaja presente en las dietas relámpago es que aumentan la vulnerabilidad en el cuerpo descompensándolo a causa del hambre, afectando las emociones al generar mal humor, manteniendo los niveles de azúcar en lo más bajo, dolores de cabeza, anemia, problemas estomacales y fatiga.

Por más que pienses que una dieta relámpago te hará perder peso rápidamente estos resultados no serán duraderos ya que en poco tiempo estarás recuperándose, y en muchos casos obtendrás el doble de peso debido a la desaceleración en el metabolismo.

La mejor manera de adelgazar y prolongar esos resultados en el tiempo es creando hábitos de alimentación saludables, realizar ejercicios y tener mucha determinación y enfoque para erradicar los patrones negativos que afectan tu peso.

Consejos para evitar las dietas relámpago

¿Cómo se puede perder peso en forma rápida? Lo primero es desechar de tu mente que para perder peso debes matarte de hambre.

Incorpora alimentos con alto contenido de fibra como parte de tus comidas y asegúrate de ingerir mucha agua. Esto causará una depuración en tu cuerpo expulsando todo aquello que no necesita. 

Evita aquellos alimentos que te hagan lucir hinchada tales como la sal la cual deberás excluir de las comidas que prepares así como aquellas que sean procesadas para que tu cuerpo no retenga líquidos.

También debes omitir el consumo de bebidas carbonatadas ya que pueden producirte gases, postres altos en calorías así como reducir los carbohidratos, en especial aquellos que presenten gluten.

Como alternativa puedes preparar jugos naturales cuyos elementos tienen propiedades desintoxicantes y un alto contenido de fibra.

No te mentiré, esto no te hará obtener resultados de la noche a la mañana pero a medida que tu alimentación cambie positivamente eso tendrá repercusiones graduales en tu peso haciéndote lucir mucho más esbelta.